Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar

Blog

Actividades y Experiencias

VISITA GRUPOS ESCOLARES. OFERTA EXPERIENCIAS

Una breve Presentación y Declaración de Principios:

Consciente la Asociación Trotamundos Animado, de que debemos llegar a la Escuela, y a sus chavale/as, y que el verbo «Enseñar» es un «todo» y ejerce su poder formador siempre y en cualquier situación y lugar.., nos hemos propuesto también nosotras «Ser Escuela» y formadoras de valores en nuestro Espacio de Eco-Huerta y Permacultura. Queremos transmitir lo que más nos gusta, nos apasiona, y somos sensibles: la Salud del Planeta y el desarrollo de las personas y sus comunidades de forma sostenible y resiliente. Queremos dirigirnos, a la Comunidad Educativa, y fuera de ella, también a las Familias o Grupos que están volviendo su mirada y sensibilidad con interés, a la naturaleza y la ecología activa. A 55 km de Almería, hay un pueblecito blanco, alpujarreño, enclavado entre la de Sierra de Gádor y Sierra Nevada, y el río Andarax serpenteando su territorio. La “Trotamundos Animado” se vino a vivir aquí, a continuar con su actividad Socioambiental, su Huerta y la creación de su Espacio de «Aprendizaje Colectivo». Estamos apostando por la Innovación Socioambiental en el Ecodesarrollo de los pueblos y la participación activa de sus habitantes. Nos sentimos fuertemente ligadas y cercanas a la fertilidad de la tierra, la defensa y el respeto al agua, la recuperación de las semillas locales de nuestras abuelas y abuelos, a la sabiduría y tradiciones de sus vecinas y sobre todo a afrontar los retos y desafíos a los que nos somete el Cambio Climático y la voracidad de una Economía ya Inviable, que excluye y esquilma sin reponer los recursos, empobreciendo y mutilando la vida del entorno.

Para ello ¿con que contamos?: con la poderosa herramienta del Encuentro y la Formación , desde donde transmitir nuestra experiencia de todos estos años dedicados a la Transición Ecológica y la Resiliencia Sostenible. Contamos con un precioso pueblo, acogedor de experiencias, y sus maravilloso vecindario, con sus saberes y tradiciones. Y contamos con nuestra Eco-Huerta y nuestro Espacio de Aprendizaje Colectivo, al que llamamos «Territorio Permacultura». Un lugar sabio, cuando lo visitan escolares con entusiasmo y ganas de aprender, o aquellas Familias con ganas de ecología activa que se acercan por aquí. Po ello, para acercarnos mas y mejor a la Comunidad educativa y demás personas interesadas. grupos o colectivos, os proponemos, para que nos visitéis y podáis participar de nuestra oferta en Actividades y Talleres la siguiente información y modalidades de disfrute:

TALLERES, OFERTAS Y EXPERIENCIAS:

  • TALLER: Fabricación de ADOBES de barro, arcilla y paja para la Bioconstrucción. Nos mancharemos los pies «amasando», como quien pisa uvas jeje.
  • SENDERO: por las Eco-Huerta Almociteñas para recoger la Hortaliza con nuestras manos y poder elaborar una TAPA AGROECOLOGICA de Km 0, para saborear después.
Visita Eco-Huertas

  • TALLER: Destilación con ALAMBIQUE y extracción de Aceite esencial e Hidrosoles con Aromáticas de temporada y de nuestro Huerto.
  • TALLER: de Eco-HUERTA Activa. Crearemos un Bancal de cultivo, con la técnica del «Bancal Profundo», Cavaremos, lo estercolaremos, sembraremos y le pondremos acolchado vegetal. También enseñaremos a hacer una HUERTA Vertical con Palets.
  • TALLER: Ruta Tematizada por Lugares de Patrimonio y Cultura Etnográfica, o de interés Agroecológico, o de visita a Proyectos de Sostenibilidad del Pueblo.
Eco-Senderos
  • TALLER: COMPOSTAJE – Avicompostaje – Lombricompostaje. La transformación de la Materia Orgánica. Su cambio a Humus y Compost y su Devolución a la Tierra-Huerta.
Avicompostero
  • TALLER: Biotopos y Espacios de Biodiversidad: Charca-Estanque, Hogar de Insectos, Banda Aromáticas, Zona Compostaje y Microorganismos vivos. Vida Biodiversa en nuestra Huerta.
Creando Hogar Insectos
  • Y MAS TALLERES A ELEGIR… CONSULTANOS.
  • de Fermentados
  • de Quesos Veganos
  • de Brotes y Germinados
  • de Teatro «Vivo»
  • de Acitunas de mesa
  • de Bioconstrucción (Hornos artesanales, Domos…)
  • de Orfebreria
  • …Y MUCHOS MAS. CONSULTANOS (Contacto: 680364106)

GRUPOS, MODALIDADES Y TARIFAS:

Grupos Centros Educativos:

Se dividirán Grupos de trabajo por Monitor/a de entre 12 y 15 participantes, a su llegada. Horario de Actividad: de 9:00 – 10:00 a 13:00 – 14:00 horas. El precio alumno/a: 9 €. Ejemplo: Bus escolar completo. Se crean grupos de 12-15 participantes y rotan por 4 Talleres ofertados. Si incluye comida: 15€/alumno/a (Paella Agroecológica vegetariana de Km0 + Té moruno con Hierba Buena del huerto). El horario ampliaria hasta las 14:30 – 15:00.

Familias, Grupos, Colectivos/Entidades:

A partir de 8 participantes, se formará Grupo (con origen en Familia, Grupo espontáneo, Colectivo o Entidad). Precio: 12 – 15 € / Taller / participante dependiendo de tipo actividad y sus costes. Duración Taller, aproximadamente: 2,5 – 3 horas. Si incluye comida (Paella Agroecológica vegetariana de Km0 + Vino ecológico de la zona +Té moruno con Hierba Buena del huerto), se añade 7 € / comensal.

TIEMPO DE CORONAVIRUS Y RESILIENCIA LOCAL

No lo sé, supongo que a mí no me fue tan mal el baile, que se dice, y por eso lo cuento. Pero la crisis del 2008 me pasó de refilón con su aliento, dejándonos en un ¡ay! a mi familia y a mí sin que aparentemente nos sucediese nada. De ella daban datos estadísticos y cifras alarmantes, escupidas con lenguaje económico por expertos y, que las familias no siempre alcanzaban a entender: prima de riesgo, techo de gasto, PIB en descenso, austeridad fiscal, desmoronamiento del empleo, impagos de hipotecas… Claro que me la creo. Me darían de tortas muchos afectados, de no ser así. Porque de aquella tormenta nos quedaron estos lodos de la desigualdad ampliada, los despidos laborales, el empobrecimiento a gran escala, la recesión, recortes y, como no: el ataque feroz a las políticas y servicios públicos, como nuestro sistema sanitario, que a golpe de recorte y privatización quedó dañado y que hoy, siendo tan necesario para enfrentar los retos sobrevenidos y enfermedades nos parece tremendamente insuficiente. En fin.., me la creo y me solidarizo.  

De la crisis del 2008 quedan aún sus coletazos latiendo en nuestro sistema económico y siguen tiritando las estructuras sociales. Sin haber dejado de padecerla aún, ni haber aprendido más de ella para reinventarnos, como una mala ironía del destino, desde un rincón del planeta, en la ciudad de Wuhan, China, un virus, de la familia coronavirus y de nombre Covid-19, hizo su aparición silenciosa, desde las mismas entrañas ocultas de la vida el diminuto organismo, y comenzó en escalada a contagiar y a expandiese sin remedio a principios de año. A fecha de hoy se ha convertido en la nueva y lacerante crisis  mundial sin precedentes del siglo y parte del otro. Ante este microorganismo invisible, nos toca, como especie humana desplegar todas nuestras energías  y defensas. No estábamos preparados para esta aventura. Tampoco lo estábamos para la anterior, comenzada en el 2008. Crisis tan distintas, pero tan parecidas en su forma globalizada, nos hacen temer lo peor, cuando se trata de enfrentarnos al fenómeno descontrolado de los males de la globalización. 

El Lehman Brothers que en el 2008 desató una crisis financiera, no era un organismo vivo como el microscópico Covid-19. Y a la vez sí. En su estructura de banco de hormigón, acero y cristal laboraban cientos de personas y otras tantas fuera, expandiendo sus tentáculos bursátiles, contagiando de especulación siniestra. Comiendo de las rentas de los organismos humanos más débiles con sus productos financieros. Y nadie, nadie contra ellos decretó un Estado de Alarma y un aislamiento social para prevenirnos de su presencia. Se les dejó libres e impunes en su labor: hipotecando y endeudado y así: devorando e infectando vida como su parecido Covid-19. 

Economía por ayer y Pandemia por hoy, nos hacen revisar nuestro planteamiento de comunidad global, pero también y sobre todo local. Con menos tecnología médica, la crisis del Coronavirus, medio siglo atrás, en contagio y propagación hubiese sido otra cosa; por no hablar del mismo origen y desencadenantes del virus tan ligado a las actuales estructuras y formas de producción y consumo. Con menos desarrollo tecnológico-económico también, la crisis financiera del 2008, medio siglo atrás, con otro tejido social y de organización socioeconómica, los resultados y abordaje de la crisis, hubiesen sido también otros; como también los factores imperantes en la arquitectura bancaria y financiera, basados en la especulación que propiciaron su origen. Nos cuesta globalizar lo bueno que esconde la especie humana, mientras los males se extienden y globalizan como efecto dominó para nuestro malestar. Reconstruir los equilibrios perdidos, construir la  gobernanza  global para el acuerdo, la escucha y el consenso, redefinir las estructuras socioeconómicas de producción y de consumo desde el respeto a la biodiversidad y el valor de lo local, vincular organización y democracia real, transitar con nuevo paradigma a una relación más estable, respetuosa y sostenible con el medio natural y sus especies, sigue como menos, siendo la gran asignatura pendiente para aspirar a un mundo mejor y más deseable .  

La presente situación sanitaria que atravesamos, con el miedo al contagio y el temor a contagiar,  las medidas preventivas y de confinamiento que se nos imponen y las restricciones a la actividad humana habitual, dota a la actual crisis de una realidad absoluta, más directa y palpable y sin ejemplo reciente. Su régimen de medidas decretadas, te aísla en casa, arrancándote de tu trabajo, poniéndote a mínimos, encerrado con tu familia, mientras el periódico digital o la pantalla de televisión te tienen informado de la evolución triste de la Pandemia.  Da escalofrío el avance exponencial de los contagios y el cúmulo de decesos. No hace falta que te cuenten o ilustren economistas o filósofos sociales del previsible zarpazo en el que caerá la economía. Es que lo ves y percibes. Abrir la puerta del frigo es ver ante tus ojos la misma metáfora de lo que es finito, mientras sabes del miedo y restricciones en calle para el sustento. El sueldo de repente se encuentra en peligro, porque lo está tu trabajo. El dinero corriente del día disminuye, y en parte, nos guste o no, en este modelo de sociedad capitalista avanzada somos dinero, «somos, en una parte importante, tristemente dinero». No somos trueque; no somos un sistema social cohesionado soportado en las bases de la ayuda mutua; no se nos animó para el bien común y la solidaridad… todo ello se quedó a medio hacer y cargado de amenazas. Nos quedó por construir la Resiliencia y el Empoderamiento de lo Local. Qué grande es lo Local cuando se arma de solidaridad y confianza mutua. Pero no, no se logró que fuese así, o nos quedamos a medio camino y esa es nuestra gran esperanza: “saberlo” y acabarlo cuando esto pase, mientras lo preparamos y armamos desde la comunicación e intercambio vivo entre nosotros en medio del confinamiento. A mitad de rio, mientras se rema, sabemos que al final se encuentra la desembocadura y que luego salimos a mar abierto. Saberlo es lo mejor de todo mientras remamos, porque a mitad de una gran crisis, va aflorando para la esperanza un optimismo muy especial, que nace del aprendizaje que nos deja la travesía y que produce la reflexión interior y colectiva para entender mejor las claves y estrategias del cambio. ¿De que estamos en crisis?, ¿De que adolecemos?, ¿De qué somos rehenes? O ¿que nos secuestraron?, ¿Que perdimos en el camino, para perder fe y empoderamiento?, ¿Hacia dónde debemos transitar?, ¿Donde debemos producir cambios?, ¿Las crisis globales, hacen inevitables las Locales, podemos prevenirlas?. Las preguntas, a veces, mejor que las respuestas. Sanar de todo esto, salir y reincorporarse es lo inmediato. Lo urgente. Al junco le golpea el viento fuertemente y éste, vuelve a su estado natural. A ello le llamamos Resiliencia. Una crisis global que desestabiliza bruscamente nuestros caminos y cimientos como comunidad local, afectando o paralizando sus sistemas básicos de funcionamiento y de organización acordada por su sociedad  – Democracia interna y Sistemas de decisión mutua desde donde se decide el destino de comunidad que se desea; los Sistemas de Protección social acordados, de salud, de prevención, de cuidados mutuos y de apoyo a sus grupos más débiles; los Sistemas locales de Provisión de alimentos cercanos, de energía limpia propia, y de todos aquellos Servicios y Recursos que fortalezcan internamente a los pueblos -, debe revisarse  así sucediese, y mirar hacia donde la comunidad falla y comporta debilidad. Ante una Crisis global que bloquea el desarrollo de los mecanismos de autogestión y funcionamiento de la pequeña comunidad, debe diagnosticase más la enfermedad en clave local que global, ya que algo se ha hecho mal, o se ha descuidado, o ha faltado construir más  cimientos, o no se acabaron de construir los comenzados.  

Las crisis, nos regala una perspectiva y un tiempo de oportunidad precioso para poder contemplarlo todo, y que de otra forma nos costaría muchísimo advertir. Nos aporta una lectura real para anticiparnos y prevenir estas inercias y ponernos a la obra de fortalecer y cuidar la resiliencia común. 

De algo estoy seguro. Vivo en un pueblo pequeño de unos 120 habitantes que podría servir de ejemplo para tantos otros y me aventuro a asegurar que ante las crisis padecidas, sí nos faltó impulsar, mantener, o acabar recursos e iniciativas comenzadas que hubiesen dado mejor cobertura y apoyos al bien común, mejorando nuestra capacidad de autogestión y anticipación a lo que nos vino después.  

Nos faltó preparar y fertilizar más la tierra y sembrar y recoger más. El llenar más los  tejados de nuestras casas con placas solares, o mejor decir, de placas colaborativas, para unirnos con ellas en Comunidad de Energía verde y local contra los abusos del oligopolio eléctrico, y poder ser más libres y autogestionados. Nos faltó construir esa moneda social local que diese cohesión e intercambio justo a lo que producen nuestras manos vecinas y que sirviese de red para la ayuda mutua y la prestación de servicios comunitarios, casi un acercamiento con ella a los servicios de una llamada renta básica. Nos faltó echar más ganado al monte, más gallina al corral para los huevos, más cabras para la leche. Y Decrecer más para depender menos de las leyes del mercado y “hacérnoslo nosotros mismos”. Nos faltó compostar mucho más residuo orgánico. Recuperar y aprovechar más  agua. Generar nuestro Sistema Local Alimentario Agroecológico. Unirnos para hacer con nuestras manos, nuestras casas más baratas, sabiendo que son un derecho y son escasas, y construirlas como deseamos, con base en la Sostenibilidad y el valor social. Invertir más tiempo comunitario en mejorar nuestras Redes de apoyo mutuo y de cuidados. Un pueblo lo tiene todo para su Resiliencia común: su gente, su tierra, su agua, sus semillas, su soberanía mutua para decidir y para trazar el camino que desee. Faltándonos aún, todavía estamos en un tiempo precioso de acabar lo iniciado.   

Paco Trotahuertos

Publicado en el último boletín de Pueblos en Movimiento


Sigue mi blog

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

Anuncio publicitario
A %d blogueros les gusta esto: